¿Cómo soltarle la mano a alguien que pese a todo se aferra a la vida? Veo a mi abuela morir. Se le va la vida como a quien se le escurre agua entre los dedos. Mi mamá y mi tía lloran en el comedor y yo siento que se me muere, acá mientras la agarro de la mano. Esta tan flaca que le siento los huesos, todos los huesos. Le veo las venas y la piel le cuelga. Necesita irse. Pero no. Mientras duerme sigo controlando que el pecho se le mueva por el mecánico movimiento de la respiración. Al rato se despierta. Quiero saber cuándo muera, dice. Y antes contó que la vinieron a buscar los angelitos y que a ella le están creciendo alas. Sabe todo lo que pasa alrededor, incluso creo que escucha lo que susurramos. Está consciente. Está consciente del dolor. Se despierta y le tocan los remedios. El medio vaso de agua que tiene que tomar la cansa y la pone nerviosa. Siente algo que no sabe que es y se desespera. Se inquieta: quiero acostarme, quiero pararme, quiero bailar, no, no me levanten. Quiero dormir, dormir, dormir, dormir....
No quiere vivir así pero le tiene terror a la muerte. Pero ahí están el dolor, el miedo y la muerte en sus ojos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario